Un falso y renovado coraje surgió en mi cuando mis primeras tareas me fueron asignadas. De momento no hacia mas que llevar una mochila a tal lugar o buscar un bolso para dejar en tal otro. Pero estoy seguro que cada cuadra caminada con esos bolsos o mochilas me hacían transpirar como un kilómetro entero. German se convirtió en un habitué de mi sillón que según el era mas cómodo que su cama. La compania no venia mal salvo por la manera en la que se vacía la heladera.
Los controles en Retiro y Constitución eran super estrictos. se crearon nuevos pases de seguridad para ingresar a microcentro y solo servían para un rango especifico de calles y de horas. Lo esclavista de mi trabajo me daba un pase azul que me dejaba ir de retiro hasta Av. Belgrano y de ahi hasta mi trabajo con un rango de 10 horas. No era la gran cosa pero la mayoría no tenia mas que ocho horas y media y correr para salir de su trabajo hasta fuera de su zona.
No eran grandes encargos pero me sentía como esos espias de las películas de los 90´, siempre alertas y con respuestas sagaces. Pero solo me sentía asi, la mayoría del tiempo estaba demasiado aterrorizado de ser encontrado llevando volantes de un lugar a otro y la unica vez que me preguntaron algo en un control respondí monosilabos en ingles que me hicieron sonar como un tartamudo por lo cual los guardias del control se tentaron y me dejaron seguir.
Al parecer y en palabras de German mi cara de boludo me hacia perfecto para la tarea nadie sospecharía de mi. No se bien como tomarlo yo seguía fantaseando con ser todo un 007.
Claro, todo esto cambio cuando una mañana como cualquier otra en la fila de inspección separaron a una joven. Estaba unas cuatro o cinco persona delante mio. Parecia otro de esos controles sorpresa que hacían en las terminales, ella accedio tranquila pero tras unos pasos ... el caos. No llegue a entender que grito, pero lo próximo que senti fue la onda expansiva. Estaba tirado en el piso no entendía que pasaba, no sentía nada salvo un horrible chirrido. Las luces se apagaron.
"Despertate decía una voz cálida vas a llegar tarde de nuevo..." Me abrace a la almohada. "Vamos vaguito, hoy no te puedo llevar" Reconocía esa cama, ese techo, camine descalzo automáticamente a mi lugar en la mesa. La gran taza blanca de cerámica, el mate cocido y las tostadas..." Dale apúrate no vas a llegar" No puedo ver su cara pero se quien es, ese tono entre dulce y serio. Mama, ma?
Despertó, fue lo primero que escuche no vi quien lo dijo. El techo no era el de mi casa y la voz no era la de mi madre. Solo puedo ver con un ojo, el otro no lo puedo abrir. Peor aun no puedo tocar mi rostro. El ruido metálico es inconfundible... estoy esposado a la cama.
25 de mayo
Un futuro no tan distopico ni tan lejano.
sábado, 21 de enero de 2017
martes, 12 de julio de 2016
El mate rebelde
No volví a mi casa hasta cuatro días después del ataque en Retiro. Apestaba, tenia hambre, me dolían los recuerdos del interrogatorio y quería dormir en mi cama. El micro me dejo relativamente cerca tuve que caminar unas ocho cuadras hasta mi cama.
El agua no tenia mucha presión pero si salia bien caliente. Eran alrededor de las diez de la mañana cuando por fin recordé poner mi celular a cargar. Tenia al menos unas treinta llamadas perdidas de mis padres y algunos mensajes de mi grupo de amigos cercanos. Saque el café de la jarra, ya tenia hongos en la superficie y puse un poco a hacer. Encendí la televisión con la falsa esperanza de ver alguna novedad sobre lo que había pasado. No era sorpresa que un maratón de Friends estuviese en todos los canales.
Cafe en mano, jogging cómodo y remera vieja esa la convencional para empezar a leer y responder los mensajes. Muchos estoy bien y no fue nada. Acompañados de las respuestas otorgadas del libreto que me dieron a la salida del interrogatorio. "Una explosión de gas... ningún disparo... ninguna bandera .... ningún soldado muerto." Después de un buen rato respondiendo a mis familiares y amigos encontré dos números desconocidos uno decía : " Nos pondremos en contacto ". Y el segundo decía: " Ya estas en tu casa. En media hora llego ". Mierda es de hace solo diez minutos. Quien llega? Si para colmo el café no hubiese estado tan fuerte ni con tanta azúcar, la ansiedad, el susto o todo lo que me paso en estos días no fuese suficiente ahora también el timbre suena sin parar y me encuentro congelado.
Unas palmadas en la cara, una respiración profunda y una mentira. "No estoy en casa. Quien sos?" Mi velocidad para enviar mensajes de texto es muy buena. La respuesta no tardo en llegar. "Franky abrí la puerta que se te ve por la ventana boludo". Franky... Franky era mi sobrenombre en los últimos años de primaria por llevar unos horribles zapatos de seguridad al colegio. Solo había una persona que me decía asi. Abrí sin la puerta sin dudar y casi muero al instante había un pelado de un metro setenta y pico de espaldas. Se dio vuelta y con una sonrisa en la cara me dijo: "Franky como creciste, déjame pasar que esta fresco che"
Como un fantasma salido de un pasado muy lejano, tenia a German mi compañero de andadas de la primaria sentado en el comedor sacando cosas de su mochila rotosa. No podía hablar estaba sorprendido. German se paseaba por la cocina como si fuese dueño del lugar y me hablaba de los líos en los que nos metíamos en el colegio, las palizas que nos ganamos y un montón de nombre de chicas que nunca volví a ver. Me costo salir del impacto del encuentro y mas aun porque estaba completamente seguro de que fue el quien estuvo en Retiro. Después de ver que no respondía a nada, el parloteo se detuvo.
Me miro y dijo simplemente: "Pone el agua que mientras tomamos unos mates de explico". Mates? Pense para mis adentros, no solo aparece de la nada sino que encima tiene yerba mate. Creo que la ultima vez que tome un mate fue hace como seis años. Para colmo es ilegal tanto como tener marihuana o cocaína y ni hablar de la herencia del sistema judicial americano con sus leyes. Un gramo de alguna sustancia ilegal y las "mandatorias" te mandan un par de años adentro. Increíble fue que sin pensarlo ya había puesto agua en la pava eléctrica sin siquiera darme cuenta.
"Bueno Franky - empezó a hablar mientras preparaba un mate en una pezuña de vaca bastante grande - que manera de encontrarte. La verdad es que eras la ultima persona que esperaba encontrar el otro dia pero al menos te pude sacar de ahí antes de que se pusiese feo de verdad. Que cagada se pegaron estos yanquis nunca se la esperaban en Retiro. Sabes que no es el primero no? Estos si que saben como manejar los medios y la información, seguro que te dieron un guion con la versión oficial también."
Se acomodo y empezó a cebar un mate.
"La verdad es que hace ya unos meses que estamos dándoles duro en cada lugar que podemos y se que en Córdoba y Santa Fe la cosa es todavía mucho mas picante. Pero bueno aca estoy tomando unos mates con el tipo mas valiente que conozco y que al parecer se quedo mudo o esta a punto de morirse porque esta tan blanco como su heladera".
Casi sin querer sonreí después de escuchar eso. Me dijo valiente, lo mas valiente que hice en estos últimos años fue robarme sobres de crema de la oficina. Una risa medias llevo a una charla cómoda con un amigo. Empezamos con los recuerdos de épocas doradas y terminamos contando como hacíamos cola para los cupones de comida después de la invasión. Las horas pasaron volando y cuando la noche se nos venia encima y ya se estaba despidiendo dijo "Espero volver a verte Franky y mejor si das una mano no nos vendría nada mal" yo solo sentencie "Germán, no me digas mas Franky nunca me gusto. Me llamo Marcos y siempre que tengas un mate en mano hablemos de lo que quieras. De ahí a ayudar bueno... solo decime cuando".
El agua no tenia mucha presión pero si salia bien caliente. Eran alrededor de las diez de la mañana cuando por fin recordé poner mi celular a cargar. Tenia al menos unas treinta llamadas perdidas de mis padres y algunos mensajes de mi grupo de amigos cercanos. Saque el café de la jarra, ya tenia hongos en la superficie y puse un poco a hacer. Encendí la televisión con la falsa esperanza de ver alguna novedad sobre lo que había pasado. No era sorpresa que un maratón de Friends estuviese en todos los canales.
Cafe en mano, jogging cómodo y remera vieja esa la convencional para empezar a leer y responder los mensajes. Muchos estoy bien y no fue nada. Acompañados de las respuestas otorgadas del libreto que me dieron a la salida del interrogatorio. "Una explosión de gas... ningún disparo... ninguna bandera .... ningún soldado muerto." Después de un buen rato respondiendo a mis familiares y amigos encontré dos números desconocidos uno decía : " Nos pondremos en contacto ". Y el segundo decía: " Ya estas en tu casa. En media hora llego ". Mierda es de hace solo diez minutos. Quien llega? Si para colmo el café no hubiese estado tan fuerte ni con tanta azúcar, la ansiedad, el susto o todo lo que me paso en estos días no fuese suficiente ahora también el timbre suena sin parar y me encuentro congelado.
Unas palmadas en la cara, una respiración profunda y una mentira. "No estoy en casa. Quien sos?" Mi velocidad para enviar mensajes de texto es muy buena. La respuesta no tardo en llegar. "Franky abrí la puerta que se te ve por la ventana boludo". Franky... Franky era mi sobrenombre en los últimos años de primaria por llevar unos horribles zapatos de seguridad al colegio. Solo había una persona que me decía asi. Abrí sin la puerta sin dudar y casi muero al instante había un pelado de un metro setenta y pico de espaldas. Se dio vuelta y con una sonrisa en la cara me dijo: "Franky como creciste, déjame pasar que esta fresco che"
Como un fantasma salido de un pasado muy lejano, tenia a German mi compañero de andadas de la primaria sentado en el comedor sacando cosas de su mochila rotosa. No podía hablar estaba sorprendido. German se paseaba por la cocina como si fuese dueño del lugar y me hablaba de los líos en los que nos metíamos en el colegio, las palizas que nos ganamos y un montón de nombre de chicas que nunca volví a ver. Me costo salir del impacto del encuentro y mas aun porque estaba completamente seguro de que fue el quien estuvo en Retiro. Después de ver que no respondía a nada, el parloteo se detuvo.
Me miro y dijo simplemente: "Pone el agua que mientras tomamos unos mates de explico". Mates? Pense para mis adentros, no solo aparece de la nada sino que encima tiene yerba mate. Creo que la ultima vez que tome un mate fue hace como seis años. Para colmo es ilegal tanto como tener marihuana o cocaína y ni hablar de la herencia del sistema judicial americano con sus leyes. Un gramo de alguna sustancia ilegal y las "mandatorias" te mandan un par de años adentro. Increíble fue que sin pensarlo ya había puesto agua en la pava eléctrica sin siquiera darme cuenta.
"Bueno Franky - empezó a hablar mientras preparaba un mate en una pezuña de vaca bastante grande - que manera de encontrarte. La verdad es que eras la ultima persona que esperaba encontrar el otro dia pero al menos te pude sacar de ahí antes de que se pusiese feo de verdad. Que cagada se pegaron estos yanquis nunca se la esperaban en Retiro. Sabes que no es el primero no? Estos si que saben como manejar los medios y la información, seguro que te dieron un guion con la versión oficial también."
Se acomodo y empezó a cebar un mate.
"La verdad es que hace ya unos meses que estamos dándoles duro en cada lugar que podemos y se que en Córdoba y Santa Fe la cosa es todavía mucho mas picante. Pero bueno aca estoy tomando unos mates con el tipo mas valiente que conozco y que al parecer se quedo mudo o esta a punto de morirse porque esta tan blanco como su heladera".
Casi sin querer sonreí después de escuchar eso. Me dijo valiente, lo mas valiente que hice en estos últimos años fue robarme sobres de crema de la oficina. Una risa medias llevo a una charla cómoda con un amigo. Empezamos con los recuerdos de épocas doradas y terminamos contando como hacíamos cola para los cupones de comida después de la invasión. Las horas pasaron volando y cuando la noche se nos venia encima y ya se estaba despidiendo dijo "Espero volver a verte Franky y mejor si das una mano no nos vendría nada mal" yo solo sentencie "Germán, no me digas mas Franky nunca me gusto. Me llamo Marcos y siempre que tengas un mate en mano hablemos de lo que quieras. De ahí a ayudar bueno... solo decime cuando".
miércoles, 6 de julio de 2016
Un dia despues.
Desperté en el lobby de la oficina, como tantos otros no pude volver a mi casa por el toque de queda de emergencia que se dio después del ataque. Mr. Joy llego a horario y con una sonrisa falsa no informo que no se trabajaría los próximos dos días y que se habían dispuesto medios de transporte alternativos para salir de capital hacia provincia.
Si no fuese por el soldado mirando desde la puerta hacia el muy cargado colectivo diría que hasta es reconfortante viajar como antes. O sea como vacas al matadero pero con el afán de pasar el día a día con humor. Llegue a mi departamento y por costumbre encendí el televisor, no escuche que decían y entre a bañarme. Fue cuando estaba saliendo que recordé que había perdido mi celular. Lo primero que hice fue llamar a la casa de mis padres y contarles por encima que estaba bien.
Estaba bien, es una idea que tengo que convencerme después de una noche de interrogatorios, corridas y disparos. Estos yanquis son muy prácticos para la paranoia, mas cuando tienen un m16 en mano.
Trate de comer algo y luego trate de dormir. Estoy seguro de que conozco al pelado de Retiro. Se que lo conozco de algún lado. Me odio por ser tan malo con los nombres y peor con las caras. El sueño me gano y me desperté con el sonido del teléfono. Mi viejo preguntándome lo mismo que le había contestado a mi vieja hace menos de una hora. Como vi complicada la tarea de dormirme puse canal 7 en la televisión seguramente estarían pasando algo lo bastante aburrido como que gane el sueño.
Como era de esperarse una muy bien dotada conductora estaba dando la introducción a un documental sobre, cito textual, "la valiosa ayuda que brindo Estados Unidos ayudando a mantener el orden y la libertad en Sudamérica". Una comedia, pensé y sonreí a medias.
El programa empezó mostrando que tan mal estaba la economía en Sudamérica y como los gobiernos de casi todos los países se veían al limite de sus capacidades para mantener sus países en orden. Como de repente se empezó a hablar en los medios de grupos terroristas y toda la ola de atentados. También realzaba la elección de su presidente en intervenir por el bien los países y como a la ver que la corrupción alcanzaba a los poderes ejecutivos se vieron sin mas opciones que intervenir. "Si claro..." dije mientras una seguidilla de imágenes mostraba el desembarco después del bombardeo de la casa rosada. La conductora siguió mostrando una serie de entrevistas a soldados norte americanos que contaban con que poca resistencia se encontraron después de bombardear las capitales. También hablaron de los grupos terroristas fueron aplastados y toda una sarta de mentiras que estaban todavía muy frescas en mi memoria.
Como si fuera hoy puedo recordar el ultimo discurso televisado del presidente argentino y la noche del apagón. El sonido de los bombarderos, las ráfagas de luces y las columnas de humo en el cielo de la mañana. De un día para otro habíamos perdido nuestro pais. Ahora las estrellas y barras ondeaban en todos los canales con la frase " Manténganse tranquilos la libertad ha llegado". Tenia 19 años y era el viernes 19 de Octubre del 2019. Ese día no se me va a olvidar nunca, ese día fue el ultimo que día que fuimos libres.
Si no fuese por el soldado mirando desde la puerta hacia el muy cargado colectivo diría que hasta es reconfortante viajar como antes. O sea como vacas al matadero pero con el afán de pasar el día a día con humor. Llegue a mi departamento y por costumbre encendí el televisor, no escuche que decían y entre a bañarme. Fue cuando estaba saliendo que recordé que había perdido mi celular. Lo primero que hice fue llamar a la casa de mis padres y contarles por encima que estaba bien.
Estaba bien, es una idea que tengo que convencerme después de una noche de interrogatorios, corridas y disparos. Estos yanquis son muy prácticos para la paranoia, mas cuando tienen un m16 en mano.
Trate de comer algo y luego trate de dormir. Estoy seguro de que conozco al pelado de Retiro. Se que lo conozco de algún lado. Me odio por ser tan malo con los nombres y peor con las caras. El sueño me gano y me desperté con el sonido del teléfono. Mi viejo preguntándome lo mismo que le había contestado a mi vieja hace menos de una hora. Como vi complicada la tarea de dormirme puse canal 7 en la televisión seguramente estarían pasando algo lo bastante aburrido como que gane el sueño.
Como era de esperarse una muy bien dotada conductora estaba dando la introducción a un documental sobre, cito textual, "la valiosa ayuda que brindo Estados Unidos ayudando a mantener el orden y la libertad en Sudamérica". Una comedia, pensé y sonreí a medias.
El programa empezó mostrando que tan mal estaba la economía en Sudamérica y como los gobiernos de casi todos los países se veían al limite de sus capacidades para mantener sus países en orden. Como de repente se empezó a hablar en los medios de grupos terroristas y toda la ola de atentados. También realzaba la elección de su presidente en intervenir por el bien los países y como a la ver que la corrupción alcanzaba a los poderes ejecutivos se vieron sin mas opciones que intervenir. "Si claro..." dije mientras una seguidilla de imágenes mostraba el desembarco después del bombardeo de la casa rosada. La conductora siguió mostrando una serie de entrevistas a soldados norte americanos que contaban con que poca resistencia se encontraron después de bombardear las capitales. También hablaron de los grupos terroristas fueron aplastados y toda una sarta de mentiras que estaban todavía muy frescas en mi memoria.
Como si fuera hoy puedo recordar el ultimo discurso televisado del presidente argentino y la noche del apagón. El sonido de los bombarderos, las ráfagas de luces y las columnas de humo en el cielo de la mañana. De un día para otro habíamos perdido nuestro pais. Ahora las estrellas y barras ondeaban en todos los canales con la frase " Manténganse tranquilos la libertad ha llegado". Tenia 19 años y era el viernes 19 de Octubre del 2019. Ese día no se me va a olvidar nunca, ese día fue el ultimo que día que fuimos libres.
25 de Mayo, el comienzo.
Como si despertar temprano no fuese suficiente, tengo que escuchar las nuevas viejas mentiras de siempre pero en un ingles muy malo. El televisor es el único compañero en esta mañana de lunes. El antes tan querido café ahora es otro nuevo impuesto que tenemos que tolerar. Por lo menos los trenes siguen andando tan mal como antes.
Los que nacimos antes del cambio recordamos el mate y la idiosincrasia argenta, en la charla quejumbrosa esperando el bondi o el tren, en el típico comentario con el almacenero sobre como todo cada vez esta mas caro o los pibes en la plaza jugando a la pelota.
Todo me da vueltas en la cabeza mientras termino de vestirme para ir a trabajar. Como era de esperarse el tren esta tan lleno como siempre. A medida que se acerca a Capital se nota como la seguridad aumenta. De dos a seis y de seis a quien sabe cuantos cuando se pasa General Paz.
No deja de asombrarme y molestarme esa ridículamente enorme bandera que pusieron en retiro. Como si no supiésemos que están acá.
Después del cacheo, el manoseo diario y las miradas despectivas llego a mi trabajo. Un tipo regordete y con los cachetes muy colorados me saluda a media lengua tratando de ser casual.
Mr. Joy, que oportuno nombre para el coordinador de cámaras de segurar de Capital. Joy trata de disimular su calvicie inminente y la fuerza que hace ese cinto para controlar su humanidad en una sola esfera. Pero todos son así. Todos ellos lo son.
Las horas pasan tan lentas como pueden pasar. Otro almuerzo insipido y otro cafe todabia mas. Sin charla en el dispenser ni chistes en los pasillos.
De vuelta a casa y al cacheo y manoseo. Retiro tan estallado de gente como es posible, pero sin ni un vendedor ambulante. Como extraño esos panes y churros o incluso al que pedia una moneda con tanto aliento etilico que te emborrachaba tambien.
Empujones y miradas vacias hasta la ventanilla cargo mi tarjeta de viajes para este mes. Y espero a que abran los portones del ganado, como los bautize, para entrar en el anden. Todo muy tranquilo y gris como lo viene siendo hace años.
Un pelado me empuja y pasa delante mio. Tropiezo y de golpe me encuentro agarrandome de la cintura de un sorprendido pelado. Me mira nervioso y me ayuda a levantarme. Se disculpa y con una mueca di a entender que no tuvo importancia. Cuando trato de ayudarlo a levantar su bolso que se veia bastante pesado me empujo y con cara de muy pocos amigos me dijo " Flaco tomatelas que se pudre"
No termine de entender lo que significaba eso hasta que al grito de "Viva la patria!!" una rafaga de disparos se cargo a los guardias. Corridas y empujones. Y de nuevo al piso. Cuando por fin me pude levantar los disparos pararon. Ya no cuelga ese horrible pabellon. Una improvisada bandera argentina cuelga desafiante por sobre la yanqui.
Viva la patria me dije para adentro antes de salir corriendo.
Hoy es 25 de Mayo de 2028 y la primera vez en años que vuelvo a ver los colores de mi pais ondeando.
Los que nacimos antes del cambio recordamos el mate y la idiosincrasia argenta, en la charla quejumbrosa esperando el bondi o el tren, en el típico comentario con el almacenero sobre como todo cada vez esta mas caro o los pibes en la plaza jugando a la pelota.
Todo me da vueltas en la cabeza mientras termino de vestirme para ir a trabajar. Como era de esperarse el tren esta tan lleno como siempre. A medida que se acerca a Capital se nota como la seguridad aumenta. De dos a seis y de seis a quien sabe cuantos cuando se pasa General Paz.
No deja de asombrarme y molestarme esa ridículamente enorme bandera que pusieron en retiro. Como si no supiésemos que están acá.
Después del cacheo, el manoseo diario y las miradas despectivas llego a mi trabajo. Un tipo regordete y con los cachetes muy colorados me saluda a media lengua tratando de ser casual.
Mr. Joy, que oportuno nombre para el coordinador de cámaras de segurar de Capital. Joy trata de disimular su calvicie inminente y la fuerza que hace ese cinto para controlar su humanidad en una sola esfera. Pero todos son así. Todos ellos lo son.
Las horas pasan tan lentas como pueden pasar. Otro almuerzo insipido y otro cafe todabia mas. Sin charla en el dispenser ni chistes en los pasillos.
De vuelta a casa y al cacheo y manoseo. Retiro tan estallado de gente como es posible, pero sin ni un vendedor ambulante. Como extraño esos panes y churros o incluso al que pedia una moneda con tanto aliento etilico que te emborrachaba tambien.
Empujones y miradas vacias hasta la ventanilla cargo mi tarjeta de viajes para este mes. Y espero a que abran los portones del ganado, como los bautize, para entrar en el anden. Todo muy tranquilo y gris como lo viene siendo hace años.
Un pelado me empuja y pasa delante mio. Tropiezo y de golpe me encuentro agarrandome de la cintura de un sorprendido pelado. Me mira nervioso y me ayuda a levantarme. Se disculpa y con una mueca di a entender que no tuvo importancia. Cuando trato de ayudarlo a levantar su bolso que se veia bastante pesado me empujo y con cara de muy pocos amigos me dijo " Flaco tomatelas que se pudre"
No termine de entender lo que significaba eso hasta que al grito de "Viva la patria!!" una rafaga de disparos se cargo a los guardias. Corridas y empujones. Y de nuevo al piso. Cuando por fin me pude levantar los disparos pararon. Ya no cuelga ese horrible pabellon. Una improvisada bandera argentina cuelga desafiante por sobre la yanqui.
Viva la patria me dije para adentro antes de salir corriendo.
Hoy es 25 de Mayo de 2028 y la primera vez en años que vuelvo a ver los colores de mi pais ondeando.
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