martes, 12 de julio de 2016

El mate rebelde

No volví a mi casa hasta cuatro días después del ataque en Retiro. Apestaba, tenia hambre, me dolían los recuerdos del interrogatorio y quería dormir en mi cama. El micro me dejo relativamente cerca tuve que caminar unas ocho cuadras hasta mi cama.
El agua no tenia mucha presión pero si salia bien caliente. Eran alrededor de las diez de la mañana cuando por fin recordé poner mi celular a cargar. Tenia al menos unas treinta llamadas perdidas de mis padres y algunos mensajes de mi grupo de amigos cercanos. Saque el café de la jarra, ya tenia hongos en la superficie y puse un poco a hacer. Encendí la televisión con la falsa esperanza de ver alguna novedad sobre lo que había pasado. No era sorpresa que un maratón de Friends estuviese en todos los canales.
Cafe en mano, jogging cómodo y remera vieja esa la convencional para empezar a leer y responder los mensajes. Muchos estoy bien y no fue nada. Acompañados de las respuestas otorgadas del libreto que me dieron a la salida del interrogatorio. "Una explosión de gas... ningún disparo... ninguna bandera .... ningún soldado muerto." Después de un buen rato respondiendo a mis familiares y amigos encontré dos números desconocidos uno decía : " Nos pondremos en contacto ". Y el segundo decía: " Ya estas en tu casa. En media hora llego ". Mierda es de hace solo diez minutos. Quien llega? Si para colmo el café no hubiese estado tan fuerte ni con tanta azúcar, la ansiedad, el susto o todo lo que me paso en estos días no fuese suficiente ahora también el timbre suena sin parar y me encuentro congelado.
Unas palmadas en la cara, una respiración profunda y una mentira. "No estoy en casa. Quien sos?" Mi velocidad para enviar mensajes de texto es muy buena. La respuesta no tardo en llegar. "Franky abrí la puerta que se te ve por la ventana boludo". Franky... Franky era mi sobrenombre en los últimos años de primaria por llevar unos horribles zapatos de seguridad al colegio. Solo había una persona que me decía asi. Abrí sin la puerta sin dudar y casi muero al instante había un pelado de un metro setenta y pico de espaldas. Se dio vuelta y con una sonrisa en la cara me dijo: "Franky como creciste, déjame pasar que esta fresco che"
Como un fantasma salido de un pasado muy lejano, tenia a German mi compañero de andadas de la primaria sentado en el comedor sacando cosas de su mochila rotosa. No podía hablar estaba sorprendido. German se paseaba por la cocina como si fuese dueño del lugar y me hablaba de los líos en los que nos metíamos en el colegio, las palizas que nos ganamos y un montón de nombre de chicas que nunca volví a ver. Me costo salir del impacto del encuentro y mas aun porque estaba completamente seguro de que fue el quien estuvo en Retiro. Después de ver que no respondía a nada, el parloteo se detuvo.
Me miro y dijo simplemente: "Pone el agua que mientras tomamos unos mates de explico". Mates? Pense para mis adentros, no solo aparece de la nada sino que encima tiene yerba mate. Creo que la ultima vez que tome un mate fue hace como seis años. Para colmo es ilegal tanto como tener marihuana o cocaína y ni hablar de la herencia del sistema judicial americano con sus leyes. Un gramo de alguna sustancia ilegal y las "mandatorias" te mandan un par de años adentro. Increíble fue que sin pensarlo ya había puesto agua en la pava eléctrica sin siquiera darme cuenta.
"Bueno Franky - empezó a hablar mientras preparaba un mate en una pezuña de vaca bastante grande - que manera de encontrarte. La verdad es que eras la ultima persona que esperaba encontrar el otro dia pero al menos te pude sacar de ahí antes de que se pusiese feo de verdad. Que cagada se pegaron estos yanquis nunca se la esperaban en Retiro. Sabes que no es el primero no? Estos si que saben como manejar los medios y la información, seguro que te dieron un guion con la versión oficial también."
Se acomodo y empezó a cebar un mate.
"La verdad es que hace ya unos meses que estamos dándoles duro en cada lugar que podemos y se que en Córdoba y Santa Fe la cosa es todavía mucho mas picante. Pero bueno aca estoy tomando unos mates con el tipo mas valiente que conozco y que al parecer se quedo mudo o esta a punto de morirse porque esta tan blanco como su heladera".
Casi sin querer sonreí después de escuchar eso. Me dijo valiente, lo mas valiente que hice en estos últimos años fue robarme sobres de crema de la oficina. Una risa medias llevo a una charla cómoda con un amigo. Empezamos con los recuerdos de épocas doradas y terminamos contando como hacíamos cola para los cupones de comida después de la invasión. Las horas pasaron volando y cuando la noche se nos venia encima y ya se estaba despidiendo dijo "Espero volver a verte Franky y mejor si das una mano no nos vendría nada mal" yo solo sentencie "Germán, no me digas mas Franky nunca me gusto. Me llamo Marcos y siempre que tengas un mate en mano hablemos de lo que quieras. De ahí a ayudar bueno... solo decime cuando".

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