Como si despertar temprano no fuese suficiente, tengo que escuchar las nuevas viejas mentiras de siempre pero en un ingles muy malo. El televisor es el único compañero en esta mañana de lunes. El antes tan querido café ahora es otro nuevo impuesto que tenemos que tolerar. Por lo menos los trenes siguen andando tan mal como antes.
Los que nacimos antes del cambio recordamos el mate y la idiosincrasia argenta, en la charla quejumbrosa esperando el bondi o el tren, en el típico comentario con el almacenero sobre como todo cada vez esta mas caro o los pibes en la plaza jugando a la pelota.
Todo me da vueltas en la cabeza mientras termino de vestirme para ir a trabajar. Como era de esperarse el tren esta tan lleno como siempre. A medida que se acerca a Capital se nota como la seguridad aumenta. De dos a seis y de seis a quien sabe cuantos cuando se pasa General Paz.
No deja de asombrarme y molestarme esa ridículamente enorme bandera que pusieron en retiro. Como si no supiésemos que están acá.
Después del cacheo, el manoseo diario y las miradas despectivas llego a mi trabajo. Un tipo regordete y con los cachetes muy colorados me saluda a media lengua tratando de ser casual.
Mr. Joy, que oportuno nombre para el coordinador de cámaras de segurar de Capital. Joy trata de disimular su calvicie inminente y la fuerza que hace ese cinto para controlar su humanidad en una sola esfera. Pero todos son así. Todos ellos lo son.
Las horas pasan tan lentas como pueden pasar. Otro almuerzo insipido y otro cafe todabia mas. Sin charla en el dispenser ni chistes en los pasillos.
De vuelta a casa y al cacheo y manoseo. Retiro tan estallado de gente como es posible, pero sin ni un vendedor ambulante. Como extraño esos panes y churros o incluso al que pedia una moneda con tanto aliento etilico que te emborrachaba tambien.
Empujones y miradas vacias hasta la ventanilla cargo mi tarjeta de viajes para este mes. Y espero a que abran los portones del ganado, como los bautize, para entrar en el anden. Todo muy tranquilo y gris como lo viene siendo hace años.
Un pelado me empuja y pasa delante mio. Tropiezo y de golpe me encuentro agarrandome de la cintura de un sorprendido pelado. Me mira nervioso y me ayuda a levantarme. Se disculpa y con una mueca di a entender que no tuvo importancia. Cuando trato de ayudarlo a levantar su bolso que se veia bastante pesado me empujo y con cara de muy pocos amigos me dijo " Flaco tomatelas que se pudre"
No termine de entender lo que significaba eso hasta que al grito de "Viva la patria!!" una rafaga de disparos se cargo a los guardias. Corridas y empujones. Y de nuevo al piso. Cuando por fin me pude levantar los disparos pararon. Ya no cuelga ese horrible pabellon. Una improvisada bandera argentina cuelga desafiante por sobre la yanqui.
Viva la patria me dije para adentro antes de salir corriendo.
Hoy es 25 de Mayo de 2028 y la primera vez en años que vuelvo a ver los colores de mi pais ondeando.
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